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Nutrición y Salud

Los primeros 1,000 días empiezan antes de la prueba positiva

Qué son los primeros 1,000 días, por qué la nutrición de los meses antes de concebir importa (la tuya y la de tu pareja) y en qué nutrientes suelen quedarse cortas las mujeres en México.

Lucía Sterpone
11 min de lectura

Serie «Nutrición para la fertilidad y los primeros 1,000 días» · Artículo 1 de 6

En 30 segundos

  • Los primeros 1,000 días de vida van de la concepción a los 2 años (unos 270 días de embarazo más 730 de bebé), y son la etapa de mayor desarrollo del cerebro.
  • Muchas estructuras clave, como el tubo neural, se forman antes de que sepas que estás embarazada.
  • Por eso la nutrición de los meses previos a concebir importa, y no solo la tuya: también la de tu pareja.
  • No necesitas comer perfecto. Necesitas comer de forma constante y nutritiva, y saber dónde suelen estar los huecos.

Si estás buscando embarazarte, seguramente ya escuchaste muchos consejos para cuando estés embarazada: toma vitaminas prenatales, evita el sushi, come por dos (en realidad no, pero de eso hablaremos más adelante). De lo que casi no se habla es de que la etapa más importante para la nutrición de tu bebé empieza antes de que veas dos rayitas en la prueba.

Los investigadores la llaman los primeros 1,000 días: el periodo que va desde la concepción hasta el segundo cumpleaños de tu hijo o hija. Son unos 270 días de embarazo más 730 días de bebé y primera infancia. Es por eso que en esta serie te voy a explicar qué dice la ciencia sobre esta etapa, con especial atención a lo que más importa cuando piensas en tu fertilidad: los meses antes de la concepción y los que siguen justo después.

¿Por qué 1,000 días?

El número no tiene nada de mágico. Es una forma de nombrar un periodo en el que el cuerpo y el cerebro crecen más rápido que en cualquier otro momento de la vida. La Academia Americana de Pediatría (AAP) lo describe como la etapa de mayor desarrollo cerebral en la vida de una persona.

Alrededor del día 18 después de la concepción ya aparece una estructura que se reconoce como cerebro. Para los 2 años, ese cerebro ya construyó:

  • los sistemas de la vista y el oído;
  • el hipocampo, que se encarga del aprendizaje y la memoria;
  • la mielina, la capa que recubre los nervios y define qué tan rápido se procesa la información;
  • los neurotransmisores, mensajeros químicos relacionados con el estado de ánimo y la motivación.

Aquí viene la parte que cambió la manera en que hablo con mis pacientes: el desarrollo sigue un orden, y cada etapa se construye sobre la anterior. Si falta un nutriente clave justo cuando se está formando una estructura, el cuerpo no siempre puede regresar a corregirlo después. Por eso esta etapa es, al mismo tiempo, una gran oportunidad y un momento de vulnerabilidad.

Y no se limita al cerebro. La nutrición en los primeros años está muy relacionada con cómo crece el bebé en el útero, cómo crece después de nacer y hasta con su salud metabólica de adulto. Los investigadores le llaman "programación": el ambiente dentro del útero y en la infancia ayuda a fijar patrones que pueden durar toda la vida.

¿Por qué empezar desde la fertilidad?

La mayoría de los estudios sobre los 1,000 días se enfocan en el embarazo y la infancia. Pero piensa en los tiempos. El tubo neural, que se convierte en el cerebro y la médula espinal, se forma durante los primeros 28 días después de la concepción. A las cuatro semanas, muchas mujeres todavía no saben que están embarazadas. Los nutrientes que tiene tu cuerpo en esas primeras semanas son con los que tu bebé va a trabajar.

Por eso el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) recomienda que toda persona que pueda embarazarse tome diario un suplemento con 400 a 800 microgramos de ácido fólico, empezando por lo menos un mes antes de la concepción.

En México, la norma oficial para la atención del embarazo (NOM-007) va todavía más lejos: indica que toda mujer que desee embarazarse acuda a consulta (la llamada consulta preconcepcional), de preferencia con su pareja, idealmente tres meses antes de intentarlo, y que en ese periodo empiece a tomar 0.4 mg (400 microgramos) de ácido fólico diario y lo continúe durante todo el embarazo. Es uno de los ejemplos más claros de cómo la nutrición antes del embarazo influye en la salud del bebé.

Y no se trata solo de quien lleva el embarazo. Algunos estudios han relacionado el peso antes del embarazo, tanto de la mamá como del papá, con el riesgo de que el hijo o hija tenga sobrepeso más adelante. Prepararse para concebir es un proyecto de dos.

Dónde se quedan cortas muchas personas

Tal vez pienses: "si como más o menos bien, ya estoy cubierta". Los datos dicen otra cosa. En encuestas nacionales de Estados Unidos:

  • Alrededor del 95% de las embarazadas no alcanza la cantidad recomendada de colina, un nutriente que participa en el desarrollo del cerebro.
  • Aproximadamente el 94% no llega a 250 mg al día de omega-3 EPA y DHA.
  • Se calcula que el 18% tiene algún grado de deficiencia de hierro.

¿Y en México? La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut Continua 2022-2024) midió estos nutrientes en sangre en mujeres de 12 a 49 años que no estaban embarazadas, justo la etapa en la que muchas empiezan a buscar un bebé:

Qué se midióMujeres de 12 a 49 años
Deficiencia de hierro38.3% (casi 4 de cada 10)
Anemia12.1% (más de 1 de cada 10)
Deficiencia de vitamina B1218.8% (casi 1 de cada 5)
Deficiencia de vitamina D38.5% (casi 4 de cada 10)

Fíjate en la diferencia entre las dos primeras cifras: muchas mujeres ya tienen sus reservas de hierro bajas aunque todavía no lleguen a tener anemia. Y el embarazo aumenta mucho la necesidad de hierro. Por eso vale la pena revisar cómo estás antes de concebir, y no esperar a la primera consulta prenatal.

Nada de esto es una falla personal. Las necesidades suben mucho durante el embarazo, y algunos de estos nutrientes se concentran en pocos alimentos. Saber dónde suelen estar los huecos te permite planear para cubrirlos.

La nutrición es una parte, no todo

La AAP es muy clara: el desarrollo sano depende de más cosas que la comida. Un ambiente que dé apoyo, una persona cuidadora emocionalmente presente y una alimentación sana trabajan en equipo. El estrés tóxico, las infecciones y el abandono pueden afectar el desarrollo, y una mala alimentación puede empeorar esos efectos.

Te lo menciono porque los consejos de nutrición fácilmente se convierten en una preocupación más. No necesitas una alimentación perfecta. Necesitas una alimentación constante y nutritiva, junto con apoyo, descanso y cuidado para ti. Todo eso también le importa a tu bebé.

También vale la pena saber que la malnutrición incluye tanto lo que falta como lo que sobra. Muchos nutrientes siguen lo que los investigadores llaman una curva en forma de U: quedarse corta tiene riesgos, y pasarse también. Más no siempre es mejor, y por eso en esta serie voy a hablar de los suplementos con cuidado.

Lo que viene en esta serie

  1. Los primeros 1,000 días empiezan antes de la prueba positiva (este artículo).
  2. Por qué los primeros 1,000 días importan tanto. Una mirada más de cerca al cerebro y al metabolismo, a las ventanas críticas y a por qué el tiempo perdido no siempre se recupera.
  3. Prepararse para concebir. La nutrición de los dos, el peso antes del embarazo y por qué el ácido fólico no puede esperar.
  4. Comer durante el embarazo (no por dos). Cómo cambia tu cuerpo, cuánto más necesitas comer en realidad y cuánto peso es sano subir.
  5. Siete nutrientes que construyen a tu bebé. Folato, colina, yodo, hierro, DHA, vitamina D y luteína: para qué sirve cada uno, dónde encontrarlo y cuándo conviene un suplemento.
  6. El cuarto trimestre. Cómo nutrirte después del parto y durante la lactancia, una etapa que la investigación casi ha dejado de lado.

Cada artículo se basa en investigación revisada por pares y en guías actuales, con referencias al final por si quieres profundizar.

Antes de empezar

Si ya estás embarazada, o si tuviste un embarazo en el que no sabías nada de esto, por favor no lo conviertas en arrepentimiento. El cuerpo es muy bueno para proteger al bebé que está creciendo, y la placenta ayuda a darle prioridad a sus nutrientes. Cada momento de los 1,000 días es una oportunidad para tomar buenas decisiones de aquí en adelante.

Y si apenas estás pensando en formar una familia, estás en un gran momento. Los meses antes de la concepción son de los mejores para construir hábitos que te van a acompañar durante el embarazo y después.

Si quieres revisar cómo llegas tú (y tu pareja) a esta etapa, puedes agendar una consulta conmigo. Y si prefieres seguir leyendo, en el artículo 2 vemos más de cerca el cerebro, el metabolismo y las ventanas críticas.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los primeros 1,000 días de vida?

Son el periodo que va desde la concepción hasta que tu hijo o hija cumple 2 años: unos 270 días de embarazo más 730 días de bebé y primera infancia. Es la etapa en la que el cuerpo y el cerebro crecen más rápido que en cualquier otro momento de la vida, y la nutrición en ella está muy relacionada con cómo crece el bebé y hasta con su salud metabólica de adulto.

¿Por qué importa la nutrición antes del embarazo?

Porque estructuras clave se forman en las primeras semanas. El tubo neural, que se convierte en el cerebro y la médula espinal, se forma en los primeros 28 días después de la concepción, cuando muchas mujeres todavía no saben que están embarazadas. Los nutrientes que tiene tu cuerpo en esas semanas son con los que tu bebé va a trabajar.

¿Cuándo empezar a tomar ácido fólico si quiero embarazarme?

La USPSTF recomienda empezar por lo menos un mes antes de la concepción. La norma mexicana (NOM-007) indica acudir a consulta idealmente tres meses antes de intentarlo, empezar en ese periodo y continuarlo durante todo el embarazo.

¿Cuánto ácido fólico se recomienda antes del embarazo?

La USPSTF recomienda un suplemento diario de 400 a 800 microgramos para toda persona que pueda embarazarse. La NOM-007 indica 0.4 mg (400 microgramos) al día. Si tienes alguna condición de salud, tomas medicamentos o tuviste un embarazo afectado por un defecto del tubo neural, tus necesidades pueden ser diferentes; habla con tu equipo de salud.

¿Cuándo hacer la consulta preconcepcional?

La NOM-007 recomienda que toda mujer que desee embarazarse acuda a consulta, de preferencia con su pareja, idealmente tres meses antes de intentarlo. En ese periodo se empieza el ácido fólico, y es un buen momento para revisar cómo estás, por ejemplo tus reservas de hierro, sin esperar a la primera consulta prenatal.

¿Mi pareja también tiene que cuidar su alimentación?

Sí. Algunos estudios han relacionado el peso antes del embarazo, tanto de la mamá como del papá, con el riesgo de que el hijo o hija tenga sobrepeso más adelante. Prepararse para concebir es un proyecto de dos.

¿Qué nutrientes suelen faltar a las mujeres en México?

Según la Ensanut Continua 2022-2024, en mujeres de 12 a 49 años no embarazadas, el 38.3% tiene deficiencia de hierro, el 12.1% anemia, el 18.8% deficiencia de vitamina B12 y el 38.5% deficiencia de vitamina D.

Esta serie es educativa y no sustituye la atención de tu médico o nutrióloga. Si tienes alguna condición de salud, tomas medicamentos o tuviste un embarazo afectado por un defecto del tubo neural, tus necesidades pueden ser diferentes; habla con tu equipo de salud.

Referencias

  • Beluska-Turkan, K., Korczak, R., Hartell, B., Moskal, K., Maukonen, J., Alexander, D. E., Salem, N., Harkness, L., Ayad, W., Szaro, J., Zhang, K. y Siriwardhana, N. (2019). Nutritional gaps and supplementation in the first 1000 days. Nutrients, 11(12), 2891. https://doi.org/10.3390/nu11122891
  • Pietrobelli, A., Agosti, M. y MeNu Group. (2017). Nutrition in the first 1000 days: Ten practices to minimize obesity emerging from published science. International Journal of Environmental Research and Public Health, 14(12), 1491. https://doi.org/10.3390/ijerph14121491
  • Schwarzenberg, S. J., Georgieff, M. K. y Committee on Nutrition. (2018). Advocacy for improving nutrition in the first 1000 days to support childhood development and adult health. Pediatrics, 141(2), e20173716. https://doi.org/10.1542/peds.2017-3716
  • Secretaría de Salud. (2016, 7 de abril). Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida. Diario Oficial de la Federación. https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5432289&fecha=07/04/2016
  • Shamah-Levy, T., Mejía-Rodríguez, F., Mundo-Rosas, V., García-Guerra, A. y De la Cruz-Góngora, V. (2025). Prevalencia de anemia y deficiencia de micronutrimentos en mujeres mexicanas, Ensanut Continua 2022-2024. Salud Pública de México, 67(6), 690–699. https://doi.org/10.21149/17221
  • US Preventive Services Task Force. (2023). Folic acid supplementation to prevent neural tube defects: US Preventive Services Task Force reaffirmation recommendation statement. JAMA, 330(5), 454–459. https://doi.org/10.1001/jama.2023.12876
  • Xu, A., Guerlich, K., Koletzko, B. y Grote, V. (2025). Nutrition interventions in the first 1000 days and long-term health outcomes: A systematic review. Pediatric Research, 98, 2023–2034. https://doi.org/10.1038/s41390-025-04215-6
  • Zhou, Y. y Xu, Y. (2023). Nutrition and metabolism in the first 1000 days of life. Nutrients, 15(11), 2554. https://doi.org/10.3390/nu15112554
Lucía Sterpone

Por Lucía Sterpone

Nutrióloga especialista en nutrición y fertilidad · Embajadora HeyNutre

Publicado:

Acompaño a personas que viven con obesidad y diabetes tipo 2. Yo aporto la ciencia, la interpretación de la evidencia y el razonamiento clínico. Tú aportas lo que nadie más sabe: cómo es vivir tu vida. Las decisiones las tomamos en conjunto.

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